El lado humano. A los directivos os han enseñado a ocultar las emociones y lo hacéis muy bien, pero ¿para qué?

 

Esta parte es posible que en algunos casos les cueste más a según que líderes. Siguiendo el artículo de Gemma D’Auria, Nicolai Chen Nielsen, and Sasha Zolley de McKinsey Tuning in, turning outward: Cultivating compassionate leadership in a crisis de este Mayo-20 podemos decir que líderes y miembr@s de los equipos deberían trabajar tanto la sintonización interna, externa. La sintonización profunda ya es cosecha propia del autor. Vamos con la primera. Sintonización interna significa ser consciente de mis reacciones naturales y humanas ante la situación actual, de mis emociones y ser capaz de distinguirlas, enunciarlas y canalizarlas. Si no somos capaces de detectarlas en nosotros difícilmente lo podremos hacer con el equipo. Un líder debe estar en el mejor estado interno antes de ponerse a ayudar al equipo. Ser capaz de parar y detectar las emociones es una forma estupenda de afirmar mi valor. Sí pero ¿cómo lo hago?, no lo he hecho nunca. Es tan sencillo como descubrir tu respiración. Para ello siéntate y se consciente de tu respiración, de cómo entra y sale el aire de tu nariz. Si esto te causa inquietud, es normal la primera vez, a la 3ª se te habrá pasado y descubrirás uno de los regalos que llevamos de serie: respirar. Si te acostumbras a respirar (tan fácil como irse al baño) varias veces al día, tu equipo lo agradecerá. Otra forma de cultivar la sintonización interna es escribir un email elogioso con el corazón al día. Y si empiezas a recibir correos del mismo tenor: déjate querer y acéptalos con gratitud.

La sintonización externa. Somos el reflejo que nos muestran los demás. La toma de conciencia de la vulnerabilidad , empatía y compasión durante una crisis hace a los líderes y equipos más resilientes así como mejora la productividad. Además, de paso, es fácil que con esas premisas puedan añadir fácilmente: un mayor significado y pertenencia, otros actos compasivos y una mayor apertura hacia lo que emerge. Cuando se muestra la vulnerabilidad en un equipo, una química especial aparece (pérdida del miedo) y el equipo mejora en su día a día reflejándose en rendimientos anuales fuera de lo normal. Nada nuevo en los equipos autogestionados pero hace falta decirlo para el resto de organizaciones. También parar y reconocer lo duro de la situación y poner en perspectiva también conjuntamente nuestros logros históricos y recientes, hace que el entorno se limpie de miedo. Esta práctica de vernos desde fuera es muy potente y nos permite salir de la “rueda del hámster” por un espacio de tiempo para comprobar si realmente es tu sitio, o si estabas proyectando en el trabajo alguna carencia. Poner todo esto en común otorga al equipo mucha energía para seguir adelante, y visualizar el éxito.

Sintonizar el exterior tiene otra derivada directa que es el cuidado de los otros. Los líderes están en posición óptima para demostrar preocupación por las necesidades básicas de los demás, como decíamos. Es difícil pedir esfuerzos al equipo cuando no llegan a fin de mes. Los equipos están deseando que se les den oportunidades, pero deben tener resuelta la supervivencia. Ya hablamos en el pasado post de las políticas de retribución y como el hacerlas transparentes y mas equilibradas y con menos capas, redundaba en la productividad y rendimiento de las organizaciones. El caso de Koldo Sarratxaga en País Vasco es un ejemplo viviente de ello. Está crisis pondrá de manifiesto si los líderes desean aprovechar la incertidumbre para salir de esta situación o si que quedarán petrificados rumiando el miedo. Lo malo de este caso, es no van solos en el barco…

Sintonización profunda. Si somos conscientes del mecanismo de la recompensa y del castigo es posible que como líder veas la gran posibilidad y esperanza que existen en los cambios. Todos nosotros no somos otra cosa que un carrusel de imágenes creadas por el pensamiento y heredadas de nuestros ancestros. Resulta una ilusión que no todo el mundo ve, el creer que esas imágenes (soy español y tu marroquí, soy abogado y tu peón, etc…nosotros y ellos…) las creamos nosotros, nuestro Yo, cuando en realidad esas imágenes son creadas por el pensamiento. Es tan obvio que no caemos en ello. Todos tenemos entonces una imagen condicionada por nuestro entorno, familia, educación, experiencias que van conformando nuestro panel de imágenes. ¿Qué ocurriría si fuéramos capaces de despojarnos de todas esas imágenes? Si no tuviera imágenes creadas y/o fuera capaz de suspenderlas en momentos cruciales, nadie podría herirme. Si tienes una imagen es posible que el del enfrente le pueda clavar un alfiler, pero si no las tienes, es como clavar un alfiler en el aire. Normalmente las imágenes nos proporcionan placer hasta que dejan de hacerlo, y eso produce descalabros importantes en la vida personal y profesional. Todo esto es muy difícil de conseguir, pero si al menos somos conscientes de que por mucho que nos creamos especiales, estamos en realidad atados a una cuerda cuya longitud varía y que en un momento u otro llegará a su final y se producirá un tirón que puede desbaratar todo, gran parte o algo de lo conseguido por nosotros, nos irá mucho mejor.

Pero, ¿es posible parar el mecanismo de generación de imágenes? , y ¿es posible poner a cero el marcador? Si nos damos cuenta del hecho de que el creador de imágenes (pensamiento) ha introducido todo este caos en el mundo (yo soy cristiano, tu musulmán, etc toda la división imperante) y permanecemos con el hecho (sin dejar que otros pensamientos nublen el hecho) otra forma de ver se presenta ante nosotros. Otras formas emergen. Este hito se puede conseguir mediante la meditación. Un nuevo conjunto de imágenes puede surgir, una nueva consciencia. ¿Pero cómo puedo alcanzarlo si ni siquiera medito? Puedes empezar por ahorrar energía, por no despilfarrarla en actos que supongan una agresión a tu cuerpo y a tu forma de relacionarte con tu entorno y la naturaleza, por ejemplo. Solo con ese cambio, el nivel de energía disponible aumenta exponencialmente. También puedes comenzar a aprender a observar. Otto Scharmer y su proceso de Theory U es una excelente plataforma para hacerlo. En España www.facilita.eu es un buen referente para comenzar.

Nadie escucha a nadie, escuchamos para responder. También es muy común que nosotros mismos nos autosaboteemos con pensamientos del tipo: esto no es para mí. ¿Para quién si no? ¡Nos estamos jugando la vida en ello! Ya tal… pero me estás pidiendo que vacíe mi conciencia. Exacto: todo lo que nos ha llevado aquí. Tiene sentido ¿no? Sí, pero supongamos que quiero hacerlo. ¿Necesitaré 30 años de retiro espiritual? Pues no, es realmente simple. Solo tienes que observar el hecho que toda tu conciencia está llena de imágenes del pasado que tus ancestros han acumulado y que eso, aparte del conocimiento científico (que es bueno, sin duda), nos ha traído hasta este momento, con sus errores (guerras, desigualdades, etc) y aciertos (ciencia, avances sociales, etc). Ahora es momento de un cambio de conciencia y lo que hasta ahora ha servido, ya no lo es. Todo eso que llevas es tuyo, pero no ha sido creado por ti, sino por el pensamiento, por el creador de imágenes. El niño pequeño no tiene conciencia de si mismo, es cuando empieza a generar conocimiento, pensamiento, cuando comienza a tener conciencia de “si mismo”, en realidad, de su pensar. Entonces ¿Cómo puedo detener la creación de más imágenes? Todas esas imágenes genéricas (mi realidad, mi coche, mi trabajo, MI…) vienen del pasado, de todo nuestro condicionamiento, aunque el Yo piensa que son producidas por él, lo son por el generador de imágenes: la mente.

Si queremos avanzar tenemos que salirnos de la forma de pensar actual. Cualquier acción que iniciemos desde la posición actual llevará consigo toda la corriente de imágenes y consciencia antigua que ya no ofrece nada más. Cuando somos capaces de detener la maquinaria del pensamiento (con la meditación) una transformación de la consciencia se produce: no hay miedo, no hay ansiedad, no se persigue ya el placer por el placer, no nos mueven las imágenes (soy blanco, cristiano, abogado). Algo nuevo emerge.

Y nosotros junto a los líderes del siglo 21 debemos ponernos manos a la obra. Nos va la vida en ello.

Si quieres comentar algo del post, puedes contactarme en: tu-eres-el-cambio@lambrich.es

 

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Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

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